Cuerpo y construcción psíquica: la seducción primaria en la relación madre-bebé

Autora: Mag. Graciela S. Jaimsky
Título: Cuerpo y construcción psíquica: la seducción primaria en la relación madre-bebé 
Año: 2008 
192 páginas
Ediciones Continente
Ciudad de publicación: Buenos Aires

Comenta: Lic. María Ester Lisotto[1]

El libro consta de una introducción, una primera parte con cuatro capítulos y una segunda parte con tres capítulos y la conclusión.

  1. Primera parte

En la Introducción la autora nos explica que los orígenes de esta investigación psicoanalítica, se debieron a que, en la consulta, los padres de niños pequeños hablaban de forma habitual sobre la dificultad para “poner el cuerpo” en la relación con los hijos pequeños. Así se pregunta “a qué cuerpo hacía referencia la madre que consultaba” Jaimsky, 2008, p.13).  Su inquietud la llevó a pensar acerca de los elementos necesarios en ese encuentro madre-bebe, para que se despliegue favorablemente un cuerpo erógeno en el pequeño infante. A partir de aquí se van presentando aportes teóricos de diversos autores y el objetivo general del libro, que consiste en profundizar acerca de la génesis del cuerpo erógeno en la diada madre-bebe. La autora destaca la seducción primaria como el elemento de la mayor influencia en dicha construcción.

En Capítulo 1. “Sobre los orígenes del psiquismo” presenta la noción de `lo primario´ aclarando que hace referencia a los primeros tiempos de constitución subjetiva. Trabaja los orígenes de la temporalidad psíquica, planteando que el comienzo del psiquismo es relacional.

Así describe concepciones de Freud de distintos momentos de su teorización, encadenando nuevos aportes postfreudianos, kleinianos, lacanianos, de la psicología del self, estableciendo sus diferencias. De este modo arriba a la propuesta de la Dra. Silvia Bleichmar cuando afirma que lo primario se sitúa en las fronteras de la tópica intersubjetiva. Sostiene que es en los movimientos de intercambio de la diada madre-bebe donde se juegan los orígenes de formación de lo psíquico. El eje principal de esta investigación es un intento por comprender este entramado psíquico inicial. La autora cita la teoría de D. Winnicott, “Desarrollo emocional primitivo”, su concepto de ilusión, de la potencialidad del bebé, así como la función “madre suficientemente buena” como también lo aportado por J. McDougall en relación a la experiencia de ser dos en uno.

En Capitulo 2 “Sobre el afecto en los orígenes”, la autora define la noción de afecto y hace un recorrido del concepto en la teoría freudiana diferenciando la concepción tópico -económica, tópico-dinámica y metapsicológica.

Arriba a la idea de que la temporalidad (lógica) de la sexualidad humana se construye en diferentes tiempos de inscripción y significación.

Utiliza la interesante expresión “dialogo afectivo primario” (Jaimsky, 2008 p.46) describiendo el encuentro entre dos realidades diferentes. Diferenciando una perspectiva, del lado del bebe: la Realidad de necesidades y otra del lado de la madre: la realidad deseante.

Al proponerse la autora ahondar en la afectividad psicosexual de la subjetividad materna introduce la concepción de “madre suficientemente sexual”.

En el capítulo 3 lo titula: El aporte de las funciones afectivas. Allí destaca que dadas las múltiples tareas que realiza una madre, diferenciará aquellas que están al servicio de la autoconservación del organismo del infans, de aquellas que están al servicio de la formación de su psicosexualidad. En esa exposición desarrolla aquello que tiene que ver con la teoría del apego (Bowlby) y la teoría de la seducción.

Plantea con precisión la noción de función particularizando cómo tiene lugar la función en la relación primaria y proponiendo trabajar las funciones de la madre tomando la dualidad freudiana: auto- conservación-sexualidad. A través de diagramas permite que visualicemos las funciones en este sentido.

Presenta la idea de que, del lado de la auto conservación, se tratarían de funciones homeostáticas.

Describe la teoría del apego de Bowlby haciendo la aclaración que el concepto apego se aleja de la teoría de la libido freudiana, el afecto predominante que pone a trabajar es la angustia y su relación con el desarrollo del sentimiento de seguridad y exploración que adquiere un sujeto.

Luego nos introduce en un “Entre” (Jaimsky, 2008, p.68) la autoconservación y la sexualidad: mostrando que la noción de “madre suficientemente buena” (Winnicott) crea una suerte de puente entre el apego y la sexualidad ya que esta función incluye tanto componentes no sexuales – al presentar el pecho- como componentes sexuales (la madre también presenta sus ansias de alimentarlo). La autora señala que la función es mediante el mecanismo de la identificación lo que permite que el funcionamiento materno sea lo suficientemente sexual (y por ende suficientemente no sexual).

Recorre las posiciones freudianas sobre identificación como así en otros autores que consideran el proceso identificatorio la matriz central en la estructuración del psiquismo.

Desarrolla luego la idea de que del lado de la sexualidad las funciones serían antihomeostáticas. Afirma que el ser libidinizado es fundamental para el desarrollo del sujeto.

La relación con el cuerpo del infans implica una parte de placer erotizado, permitido y necesario y el modo en que se realiza este encuentro será una seducción cuando la pauta del ritmo entre la madre y bebe produzca la satisfacción de la necesidad (psicoafectiva) Esta satisfacción dará lugar a una experiencia de placer intersubjetiva, que inscribirá los comienzos de la vida psíquica erógena.

En el capítulo 4 desarrolla el concepto de seducción primaria, llamándola en forma original “seducción suficientemente libidinal”.

Propone trabajar este concepto a la luz del modelo freudiano en el que concibe el psiquismo como un microscopio con diversos lentes, así: la seducción con la lente del modelo temporal, o bien del modelo tópico o del modelo dinámico.

De este modo arribamos al tema del cuerpo en la relación primaria, diciéndonos que el cuerpo como tal es una construcción psíquica. Plantea que el cuerpo en los orígenes es un cuerpo relacional. De modo que en los orígenes hay un encuentro entre dos cuerpos vivos cualitativamente diferentes.

El cuerpo del lado de la madre: si todo va bien -al decir de Winnicott- hará una presentación de afecto suficientemente libidinal. Generará estimulación de acuerdo con el modo como ella haya tramitado su propia historia psicosexual.

El cuerpo del lado del infans: la génesis de un cuerpo erógeno Se va dando un proceso de adquisición que logrará la construcción del psiquesoma, tras lo cual el ser naciente a través de la “personalización” logra habitar su propio cuerpo. Todo este desarrollo tomando como referencia lo planteado por Winnicott.

Señala el autoerotismo como una forma de habitar el cuerpo ya que desde los cuidados maternos experimenta excitaciones y satisfacciones que van dejando inscripciones.

De modo que la experiencia corporal se va construyendo dando lugar, citando a M Chevnik, a los siguientes aspectos en la formación del cuerpo:

Cuerpo anatómico

Cuerpo erógeno no simbólico (que tiene la capacidad de experimentar placer)

Cuerpo simbólico o representacional (que da sustrato espacial al yo)

Así define que cuerpo erógeno es el producto y representante de una relación. Es una construcción que surge de una experiencia vivida. Tiene por sustancia corporal una ilusión. Implica un cuerpo que rítmicamente sostiene la ilusión de ser dos en uno, constituyendo una transición en el camino hacia la adquisición de un cuerpo simbólico.

  1. En la segunda parte, en el cap. 1 titulado
             

Plugin creado por AcIDc00L: noticias juegos
Plugin Modo Mantenimiento patrocinado por: posicionamiento web