Reseña: Die Revolte des Körpers (El Cuerpo Nunca Miente)

Autor: Alice Miller
Año de Edición 2014
209 páginas

Tusquets editores México.

 

Comenta: Pablo Javier Varela Fregoso

Prólogo:

Dice la autora que el tema principal de sus libros es la negación del sufrimiento padecido durante la infancia, y menciona varios de los títulos de sus diferentes libros, en los que hace hincapié en diferentes aspectos del sufrimiento durante la infancia. Algunos de los títulos que menciona son: Por tu propio bien. Raíces de la violencia en la educación del niño; Du sollst nicht merken, (Prohibido sentir); La llave perdida; Abbruch der Schwigemauer (Rompiendo el muro del silencio).

Dice la autora “Para mí el inconsciente de cada persona no es otra cosa que su historia, almacenada en su totalidad en el cuerpo pero accesible a nuestro consciente sólo en pequeñas porciones” asimismo se refiere a la emoción como “una reacción corporal no siempre consciente”, pero a menudo vital”. Y por el contrario define al sentimiento como “una percepción consciente de las emociones” concluyendo que la ceguera emocional “es un lujo que sale caro y que la mayoría de las veces es autodestructivo”.

El libro gira en torno a las consecuencias de negar nuestras emociones intensas y verdaderas, que nos vienen determinadas por la moral y por la religión. Llega a la conclusión de que aquellos que han sido maltratados durante su infancia, sólo puede cumplir con el cuarto mandamiento, “Honrarás a tu padre y a tu madre”,  a costa de de una represión y disociación de sus verdaderas emociones.

Divide al libro en tres partes, la primera presenta el historia de diferentes personajes y escritores. En la otras dos aborda las vías de comunicación para lograr salir del autoengaño y permitir la liberación de los síntomas.

Introducción

Cuerpo y moral

La tesis que maneja la autora en esta introducción, es que el cuerpo reacciona enfermándose, ante las contradicciones que genera el tratar de cumplir el 4° mandamiento, “Honrarás a tu padre y madre”, ante padres que han sido maltratadores.

Sólo admitiendo nuestras emociones podremos sentirlas. Explica que el amor es espontáneo y no se puede forzar, surge únicamente cuando me siento libre y abierto a todos mis sentimientos, incluidos los negativos. El no haber tenido el amor de los padres cuando se era niño, hace que adultos se siga buscando de manera inadecuada, a menos de que seamos conscientes de esta situación. Invita a que el psicoanalista no se mantenga en una actitud de neutralidad frente a los traumas de la infancia. Se pregunta por qué la mayoría, incluidos los especialistas prefieren creer en el poder de los medicamentos a dejarse guiar por el cuerpo.

  1. Decir y ocultar

 

  1. La veneración a los padres y sus trágicas consecuencias. Dostoievski, Chéjov, Kafka, Nietzsche.

La autora habla de cómo estos escritores fueron afectados por las relaciones que tuvieron con sus respectivos padres, y cómo se reflejó en sus obras, como en  los Hermanos Karamazov de Dostoievski, en El padre de A. Chéjov; en Carta al padre de Kafka y finalmente en la obra de Nietzsche.

  1. La lucha por la libertad en los dramas teatrales y el grito ignorado del cuerpo. Friedrich von Schiller

Aquí la autora hace un breve relato de la relación que tuvo Schiller con su madre, que era afectuosa y cariñosa, y con su padre al que describe como un hombre cruel y autoritario, y cómo se reflejó en su salud física así como en sus obras, en las que se puede ver una lucha contra el autoritarismo absurdo.

  1. La traición a los recuerdos. Virginia Woolf

En este capítulo hace referencia a cómo Virginia Woolf prefirió dudar de sí misma, de sus recuerdos, antes que de Freud como representante del padre, situación que piensa influyó en su decisión de suicidarse.

  1. El odio hacia sí mismo y el amor no sentido. Rimbaud

Se hace referencia a la crueldad de la madre de Rimbaud, y cómo él estuvo buscando siempre el amor maternal aun a costa de odiarse a sí mismo. Llega a la conclusión de que “su búsqueda del amor materno finalizó en la cárcel de su infancia.

  1. El niño cautivo y la necesidad de negar el dolor. Yukio Mishima

Dice Alice Miller “el suicidio de Mishima es la expresión de su incapacidad para vivir los tempranos sentimientos infantiles de rebelión, ira e indignación por el comportamiento de su abuela, sentimientos que Mishima nunca pudo exteriorizar porque le estaba agradecido”

“Es necesario que se sepa que el amor forzado puede ser fuente de mucho dolor: Quienes, desde pequeños, han recibido amor querrán a sus padres sin necesidad de que un mandamientos lo ordena. El amor no puede surgir por cumplir un mandamiento”.

  1. Asfixiado por el amor materno. Marcel Proust

En esta parte se cita una carta de Proust a Montesquieu:

“Desde ahora mi vida ha perdido su única meta, su única dulzura, su único amor, su único consuelo. He perdido a aquella cuya incesante atención me deparaba en paz, en ternura, la única miel de mi vida… Me consumen toda clase de dolores […]. Como dijo la monja que la cuidaba: “Para ella seguía teniendo usted cuatro años”. Para la autora fue una forma de rechazar los sentimientos tanto en la literatura como en la vida.

Epílogo de la primera parte

Para Miller todos estos autores sacrificaron sus propias necesidades de verdad, de lealtad a sí mismos, de comunicación sincera, de comprensión y de ser comprendidos en el altar de sus padres, con la esperanza de ser amados y no volver a ser rechazados.

Sus obras quedaron disociadas de su verdadero yo, lo que les ocasionó enfermedades y  muertes prematuras. Uno de los propósitos de escribir este libro, dice A. Miller, es develar la soledad que existe en el niño que hay en el adulto actual, y advertir que las terapias en ocasiones también funcionan al dictado del cuarto mandamiento.

  1. La moral tradicional en las terapias y la sabiduría del cuerpo

Introducción

Explica la autora en esta introducción que para que lo pacientes puedan lograr la liberación de los costos del maltrato infantil, el terapeuta mismo debe haberlo logrado, y dice “…si el terapeuta cree en algún dios (las figuras de los padres) … difícilmente podrá ayudar al paciente en su camino hacia la autonomía”. Habla de Hitler y Saddam Hussein, y dice que “todos los dictadores niegan el sufrimiento que han padecido en su infancia y tratan de olvidarlo ayudándose de su megalomanía”.

Agrega: “los niños golpeados, torturados y humillados que nunca contaron con el apoyo de un testigo que les ayudara suelen desarrollar más adelante una gran tolerancia hacia las crueldades de las figuras paternas y, al parecer, una sorprendente insensibilidad por lo que se refiere al sufrimiento de los niños maltratados”.

  1. La naturalidad del maltrato infantil

Se menciona que el maltrato infantil se llega a ver más como una falta no mal intencionada de padres que se sintieron desbordados para poder educar sus hijos. Lo anterior lo atribuye a que la moral se ha situado del lado de los adultos. Después esto mismo hace que los niños maltratados, ya adultos, defiendan a sus padres.

  1. En el tiovivo de los sentimientos

En esta parte la autora se pregunta ¿qué le sucede a un niño de 2 años de edad cuando su cuerpo es utilizado para las necesidades sexuales de un adulto? Explica que con frecuencia se da una disociación de los sentimientos, y que se expresará a través del cuerpo todo ese dolor desperdiciando una gran cantidad de energía para sobrevivir a la crueldad y al sadismo.

  1. El cuerpo, guardián de la verdad

Miller afirma que “Cuando aprendemos a vivir con los sentimientos y a no luchar con ellos, ya no veremos en las manifestaciones de nuestro cuerpo una amenaza, sino útiles referencias a nuestra historia”.

  1. ¿Puedo decirlo?

Miller relata que ha habido un rechazo a sus ideas, y que en ocasiones se califica de exitosa una terapia cuando el paciente logra “perdonar” a los padres. Concluye diciendo: “este deseo de ser diferente para facilitarles la vida a los padres ancianos y, finalmente, obtener su amor es comprensible, pero demasiadas veces entra en contradicción con la necesidad genuina, apoyada por el cuerpo, de ser fiel a uno mismo. Creo que el respeto a uno mismo se desarrollará de manera automática en cuanto dicha necesidad pueda satisfacerse”.

  1. Mejor matar que sentir

En el relato que hace de un asesino serial Miller encuentra que “es la supresión de una necesidad de todos los sentimientos negativos, inconscientemente dirigidos contra la madre, lo que lo impulso a sus fatales actos”.

  1. La droga, el engaño al cuerpo

No en todos los casos, pero las drogas se utilizan para intentar liberarse de la dependencia y coacción maternas. Pero también se pueden utilizar para llenar el vació dejado por la figura materna.

  1. Tenemos derecho a sentir

¿Por qué esperamos que las personas que, por la razón que sea, no pudieron querernos lo hagan finalmente? Si se logra renunciar a esta esperanza, desparecerán también las expectativas y, con ellas, también el autoengaño. Y esto se logra reconociendo nuestros sentimientos y no reprimiéndolos o negándolos.

 

  • Anorexia nerviosa: El anhelo de una comunicación verdadera

Introducción

De acuerdo a Miller, es en el tratamiento de la anorexia nerviosa, donde la moral celebra sus mayores triunfos, haciendo sentir culpable a la anorexia con la advertencia de cuánto hace sufrir a sus padres, siendo que la anorexia muestra de manera inequívoca con qué claridad el cuerpo emite señales y advierte a los enfermos. Situaciones similares se dan al tratar con niños hiperactivos. Debemos, dice Miller, evitar responsabilizar al paciente de las emociones ajenas, sino sólo de las suyas.

El diario ficticio de Anita Fink

Aquí la autora narra un caso ficticio pero basado en hechos reales, de una paciente anoréxica que logra liberarse de esta enfermedad. Cita a el “virtuoso del hambre” de Kafka quien dijo al término de su vida que no había comido porque no había logrado dar con el alimento que le gustaba. Eso mismo podría decir Anita una vez curada, que el alimento que no había encontrado, había sido una comunicación emocional auténtica, sin mentiras ni falsas preocupaciones, sin sentimientos de culpa ni reproches, sin advertencias, sin temores, sin proyecciones. Una comunicación como la que. En el mejor de los casos, puede darse entre una madre y su deseado hijo en la primera fase de la vida.

Epílogo

(Resumen)

Concluye A. Miller que pegarle a un niño, siempre tendrá consecuencias negativas. La violencia guardada se dirigirá contra otras personas, pueblos enteros o contra sí mismo, llevando a enfermar el cuerpo, a la depresión, la drogadicción, al suicidio o a la muerte temprana.

Hay dos pilares por las que se puede venerar a los padres, uno es el vínculo del niño maltratado con su verdugo, dando lugar a un masoquismo; y el segundo es la moral con miles de años de existencia que nos amenaza con una muerte temprana en caso de no querer a nuestros padres. Dice que “el amor que excluye la sinceridad no puede llamarse amor”.

Apoya lo anterior en cuatro ideas:

  1. El amor que siente el niño maltratado hacia sus padres no es amor.
  2. El precio de este vínculo lo pagan los propios niños.
  3. El fracaso de muchas terapias se explica por el hecho de que muchos terapeutas han caído en la trampa de la moral tradicional.
  4. Si el paciente tiene la suerte de ser asistido con empatía podrá vivir y entender su miedo hacia sus padres o figuras paternas.

Me parece un libro interesante, y que coincide en cierta medida con las tesis del Psicoanálisis Humanista de Erich Fromm, en cuanto la relación de los padres con el niño, y cómo esto puede influir de manera importante en la futura personalidad y en los conflictos que se presentarán. Asimismo en una sociedad autoritaria como la latinoamericana me parecen de gran relevancia las ideas y teorías expuestas por la autora, como parte de nuestro carácter social.

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