Realización de los instintos en la teoría del pensamiento de W. R. Bion

 LIC. DANIEL BOZZONE[1]

 

Resumen

Breve introducción al pensamiento de W. R. Bion. Desarrollo  algunos conceptos básicos de su teoría acerca del pensamiento para poder considerar su postura frente al rol de los instintos de vida y de muerte.

Palabras Clave: Bion, función, alfa, instintos, aprendizaje.

            La obra de Bion es descripta como una obra muy larga, vasta y notoriamente complicada. Una parte de sus escritos son anteriores a su formación psicoanalítica; cuando como psiquiatra trabajó en grupos. Como psicoanalista elaboró teorías sobre la psicosis y extensamente teorías sobre el pensamiento. En  la etapa última de su obra se lo considera más místico (“Memorias del Futuro”,1978), continúa explorando el pensamiento intuitivo del analista, los mitos y la sesión analítica. Siempre investigó los métodos científicos y sus postulados trabajándolos  junto al Psicoanálisis.

W. R. Bion nació en Mutra en la India el 8/9/ 1897. Se graduó en Historia Moderna en Queens College en Oxford. Luego estudió Medicina. Trabajó para el ejército como psiquiatra en la Segunda Guerra;  a partir de esta experiencia conceptualizó su trabajo grupal en su libro “Experiencias en grupo”. Luego continúa su formación psicoanalítica siendo M. Klein su analista didacta.

Bion como psicoanalista elabora una teoría del pensamiento; estudia la experiencia de aprendizaje y elaboración del conocimiento. Desde un principio utiliza términos de la matemática y la filosofía, como funciones y factores, quedando asociado su teorizar a estas ciencias.

Desarrolla una teoría de las funciones, como un método científico. En esta teoría postula una Función Alfa del pensamiento, que lo posibilita pensar el aprendizaje, los sentimientos y sensaciones interactuando entre sí. La función alfa, opera sobre las impresiones sensoriales y las experiencias emocionales produciendo elementos alfa. Estos elementos alfa pueden ser almacenados y utilizados posteriormente para crear pensamientos oníricos.

Si la función alfa está perturbada, las impresiones y las emociones quedan inmodificadas (cosas en sí) y se producen elementos Beta. Estos elementos no son apropiados para ser utilizados como elementos oníricos. Fracasa la simbolización, son vividos como “cosas en sí mismas” y evacuados a través de la identificación proyectiva.

Bion considera el rol de los instintos de vida e instinto de muerte en forma conjunta. Hace poca referencia al instinto de muerte y no lo usa como concepto explicativo de la clínica.  Sólo menciona que la utilización excesiva de la identificación proyectiva, podría ser provocada por la fuerza del instinto de muerte. (Son muy pocos y contados los momentos en que escribe acerca de los instintos). Considero que se refiere al despojo de la capacidad de pensar como consecuencia de transformaciones en elementos beta. Los elementos beta son sólo elementos a ser evacuados, asimismo al evacuarse no dejan de arrastrar en asociación elementos alfa. Esta situación va aniquilando la posibilidad de pensar y adquirir conocimiento. (-K). Al hablar de despojo, Bion, siempre lo asocia a la envidia, que la define como M. Klein lo hace en “Envidia y Gratitud”. Allí envidia es expresión directa del instinto de muerte, pero Bion sólo propone que sea buscado por el lector en la obra de Klein.

Retomemos los conceptos de “Aprendiendo de la experiencia” (1965) donde inicia su conceptualización teórica sobre el pensamiento y la experiencia del aprendizaje. Denomina Funciones de la personalidad a un conjunto de entidades estables; estas entidades son combinaciones de Factores. Función  es el nombre para la actividad mental propia a un número de factores operando en consonancia. Los formula en lenguaje científico con el fin de que sean utilizados e indagados, en correlación al sistema deductivo. Investiga la realización de lo estudiado y observado analíticamente.

Inicia estudiando la función alfa. La denomina así para no quedar limitado por el lenguaje y sus símbolos. Analiza la capacidad para fomentar el desarrollo de la experiencia emocional. La aprehensión de las impresiones sensoriales. La comprensión de las cualidades de placer y displacer, en relación al principio de realidad; relacionándolas con la función alfa y con la función beta. La función alfa tiene como factores la atención, la notación, la acumulación y los requerimientos para el pensamiento onírico. Cuando la función alfa es perturbada y las emociones permanecen inmodificadas, las llamará elementos beta. Estos elementos ya no son sentidos como fenómenos (con cualidades) sino como cosas en sí mismas (incognoscibles); siendo apropiadas para la identificación proyectiva y para la evacuación. Lo considero en sí un elemento arcaico que no deja de captar el estímulo sensorial y es inadecuado para sostener vínculos.

            Al hablar de función alfa describe la barrera de contacto; que es el acumulado de elementos alfa que separan la conciencia del inconsciente.  Y diferencia una pantalla beta, que es  el aglomerado de elementos beta, que carecen de posibilidad de vincularse entre sí. Producen estados de confusión en el paciente y en el analista. Esta pantalla beta tiene por consecuencia destruir la potencia del pensar y permite generar en el otro una respuesta diversa al pensamiento, más asociada a la acción. En análisis serían respuestas del analista cargadas de contratransferencia. Explica la alternancia posible entre la pantalla beta y la barrera de contacto alfa, como la alternancia que conceptuaba M. Klein entre posición esquizoparanoide y posición depresiva. (Ps-D).

Bion hará un recorrido analizando los ataques a la función alfa, estimulados por el odio o la envidia. Estudia en profundidad las situaciones violentas y agresivas que atacan la función del conocimiento y del pensamiento, con particular énfasis en la situación de análisis, dentro de la pareja analítica; analizante – analizando.

            En su obra tendrá remarcado interés el aproximarse a la verdad  y encontrará en el sostenimiento de la mentira uno de los factores que corroen el conocer. Describirá el uso excesivo de la mentira incapacitando la posibilidad de pensar.

Otro de los conceptos profundizados en (-K), es decir, el  ataque al conocimiento, es la intolerancia a la frustración, que afecta a la concatenación de elementos. La tolerancia a la frustración será vital para posibilitar  un aparato mental con capacidad para pensar.

La actividad del pensar, fue en su origen un procedimiento para descargar a la psique del incremento de estímulos a través de la identificación proyectiva. Entiendo que es así como Bion da un lugar fundante a los elementos beta (destinados a ser evacuados) en el inicio de la vida. Al igual que M. Klein postula fantasías, que son derivados de los instintos, que el bebé evacúa en la madre, y reintroyectará  como elementos alfa, siendo coherentes con la realidad, adaptados a la realidad y al ambiente. En esta situación será de vital importancia la tolerancia a la frustración, de lo contrario, la identificación proyectiva será excesiva. El amor (L) también será de vital importancia en estos primeros momentos, al igual que el odio (H). Ambos factores guiarán el destino posible de la experiencia emocional.

Bion sintetiza las funciones de la personalidad en tres (factores) emociones básicas: amar(L:love) odiar (H:hate) y conocer (K:know). Estos factores pueden tener cualidad negativa (-L, -H, -K) debido a la poca tolerancia a la frustración. En situaciones agresivas o violentas, estos factores pueden adquirir esta cualidad negativa, y como sigo  sosteniendo, como expresión indirecta de los instintos de vida y muerte. Igualmente, trabajos ulteriores dentro de la teoría de Bion intentan dar ejemplos extremos de expresión directa de los instintos.

Bion arma un equipo mental para pensar y elaborar emociones. Equipo mental que siempre será exigido por la realidad y también desde el infinito interior (realidad psíquica). Dice en “Elementos de psicoanálisis”:

“Tenemos por lo tanto que considerar el rol de los instintos de vida y de muerte así como también el de la razón, la cual en su forma embrionaria bajo el principio de placer está destinada a oficiar como esclava de las pasiones, y la ha forzado a asumir una función que se asemeja a la de control de las pasiones y tener la paternidad de la lógica.”(W.R.Bion, 1963, p.60)

Al considerar la potencialidad de la envidia (Klein) asociada a la violencia de la emoción que despliega, describe un estado de indefensión mayor en el sujeto, es desvitalizante, así la caracteriza. Logra desbastar las emociones básicas (amor, odio, conocimiento). Podemos suponer que a este estado se llega por la fuerza del instinto de muerte. Describe las características generadas  por la acción de  la envidia como: un estado de falta (without-ness), un objeto externo sin exterior, como un canal alimentario sin un cuerpo, una afirmación envidiosa de superioridad moral sin ninguna moral. Es un despojar, hasta la nulidad de pensamientos.

En su libro póstumo “Cogitations” (cogitaciones), que es una recopilación de anotaciones, dice:

“La violencia, que atribuyo aquí a las emociones, no implica, solamente, la cantidad de sentimiento. Me referiré, únicamente,   al amor y al odio porque considero que incluyen a todos los otros sentimientos. No diferencio al amor de los instintos de vida, ni al odio de los instintos de muerte, ni tampoco consideraré si la violencia se debe a la dotación instintiva o es consecuencia de los estímulos del ambiente externo. Puede deberse a una deficiencia de la capacidad para el pensamiento, o de alguna otra función propia de la aparición del principio de realidad, que tiende a introducir la espera en un momento en que la acción es el método para liberar a la mente de los acrecentamientos de estímulos produciendo, así, la expresión física del amor y del odio que es característica de la violencia. La violencia, pues, aunque se relaciona con la cantidad o el grado, contribuye a que se produzca un cambio cualitativo de la emoción. Los cambios cualitativos hacen que el amor y el odio posean rasgos visiblemente crueles junto a una disminución de interés por el objeto. Ambos, el amor y el odio se relacionan, así con la falta de interés hacia la verdad y la vida.”(W.R.Bion ,1994 p.269

En cuanto a la agresión, no la desarrolla como un concepto en la teoría psicoanalítica. La considera un sentimiento incluido en el grupo de asociaciones conceptuales del odio. Se referirá a la agresión como un sentimiento vital de sobrevivencia. La definirá desde el sentido común, que es un concepto muy trabajado en su obra. Puedo hipotetizar que la agresión es una emoción en la posición depresiva, como la violencia en la posición esquizoparanoide. Siempre Bion al referirse a las fuerzas que obran en el psiquismo las referirá a la violencia.

            En resumen, W. R. Bion, desarrolla una teoría del conocimiento para abarcar el problema de pensamiento en algunas patologías. Piensa a los instintos siguiendo los textos de Freud. No intenta dar explicaciones de las funciones de la personalidad desde los instintos, sino que analiza sus posibles derivaciones generadas por sus fuerzas.  Si  bien la influencia de Klein es muy fuerte, a través de su obra intenta separarse, y genera su propio desarrollo.

Bibliografía

Bion, W.R. (1962/1991). Aprendiendo de la experiencia. (2° reimpresión México)Buenos Aires. Editorial Paidós.

Bion, W.R. (1963/1966). Elementos del psicoanálisis. Buenos Aires. Editorial Hormé.

Bion W.R.(1994/1996). Cogitaciones. Valencia, España. Editorial Promolibro.

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[1] C.V.: Licenciado en Psicologïa (1988), Psicoanalista, MBA UNSAL – SUNY (1997), SAP (1999), SPS (2001 – 2014)- Actual miembro comisión directiva de SPS, Delegado FLAPPSIP. (2014).

Sociedad Psicoanalitica del Sur.Bs. As. Argentina danbozzone@gmail.com

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